lunes, 16 de julio de 2007

PÍDEME, SI TE PLACE, LAS MÁS INDIGNAS PRUEBAS

Aquí estás otra vez, Amor,
visita siempre inesperada,
endemoniado ángel de mis días;
aquí llegas de nuevo con tus alas traidoras
por cuyo torvo filo abandonan los hombres
su fe y sus pertenencias.

Funda tu extraño infierno irresistibles
en el centro arrasado de mi casa,
y rompe el corazón de los que amo
mientras yo quemo incienso ante tu imagen.

Una vez más quisiera convertirme
en tu obediente siervo, y por lograrlo
me someto a tu imperio en cuerpo y alma.
Pídeme, si te place,
las más indignas pruebas, y contempla
cómo entierro con cal mi libertad,
como doy a los perros mis deberes.

Aquí tienes el mundo
que a mi medida alcé para pedirle amparo,
arráncame de él
y clávame en la cruz de tu capricho,
porque alcanzo a saber que no habré de gozarte
si no logro entregar, postrado, mi gobierno.

Caer quiero en tu tierra por merecer el yugo
de quien me hace sentir, mi voluntad quebrando,
el aliento más hondo del dolor,
que es el más hondo aliento de la vida.

Porque sé que no eres generoso,
ni constante, ni noble,
porque conozco bien, Amor,
tus bárbaras costumbres,
la ordalía insensata a que me emplazas,
te maldigo y te ofrezco, una vez más,
mi entusiasmo salvaje, mi voluntad rendida.

Ofrecimiento, [Santa deriva]
Vicente Gallego

4 comentarios:

Abe dijo...

"..el aliento más hondo del dolor,
que es el más hondo aliento de la vida..."

quizás no sea la parte más bonita de todas, pero es la que más me ha llegado. Como ves sigo leyéndote, por cierto el otro día le di tu blog a un amigo, esperábamos encontrarte en el gurugú pero no tuvimos suerte. Bueno te paso su blog, ya verás como merece la pena...;)

http://mataire76.blogspot.com

Nausikka dijo...

Eooooooooooooooooo!!!!!!

Aunque yo me quedo con el "pídeme, si te place, las más indignas pruebas", los versos que citas están entre mis preferidos!!! Parece extraño, no? Como la experiencia del dolor es una de las que vivimos con más intensidad y, intensidad es vibración, y lo que nos hace vibrar es tambíen lo que nos hace sentir más vivos por que, a fin de cuentas, sólo sentimos auténtico dolor por las cosas que nos importan de verdad. El resto es selva.

Voy a echarle un vistazo al blog de tu amigo!!!!!!

Espero que me sigas leyendo, claro.

Abe dijo...

jaja, el resto es selva!!...más conciso imposible!. El otro leí no se donde una entrevista a un escritor donde le preguntaban que por què todo lo que escribía era tan triste, dijo que era muy fácil ser feliz..jeje, ¿tú qué piensas?

Nausikka dijo...

Me temo que voy a ponerme metafísica. En primer lugar, te diré, que si para el escritor en cuestión la felicidad va de la mano con la facilidad, cuenta desde ahora con mi más sentida envidia. Por qué no tendré yo esa receta? En segundo lugar, me hace pensar en una de las máximas de un poeta romántico que dice así: "cuando siento, no escribo". Lo que me lleva a pensar que en realidad lo que estaba diciendo el escritor que mencionas es que cuando vives con plenitud no tienes tiempo para otra cosa que no sea el disfrutar de esa plenitud. Desde el sentimiento la escritura se ensucia por que pierde la objetividad, y sin objetividad el texto se vuelve anécdota, no categoría. Además, y ahora hablo desde la perspectiva de un posible lector, piensa que tenemos cierta tendencia a empatizar con personajes que sufren, que buscan respuestas, que están perdidos y no se encuentran. Ellos también son nosotros o una parte de nosotros y sólo por eso nos resultan simpáticos. Cuando sentimos nos volvemos egocéntricos y nos recreamos en nuestro propio gozo, el bienestar no necesita verse reflejado en los otros. Contrariamente el sufrimiento nos vuelca hacia el resto del mundo, nuestro desvalimiento exige siempre la identificación para no sentirnos solos. Aunque pensándolo bien, que pasa con aquello de: "mal de muchos, consuelo de tontos"? Para concretar, y responder directamente a tú pregunta, sólo puedo decirte que para mi la felicidad es de todo menos fácil, será que, como buena descreída, no creo para nada en absolutos, así que para mi la felicidad es breve, puntual y siempre relativa. Puesto que lo sé, procuro disfrutarla al máximo cuando la siento favorable y no lamentarme en exceso cuando se vuelve de espaldas.

Pero..., por cierto, qué piensas tú al respecto?

Espero respuesta, eh?